Comunicado del MIA ante la elección de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno.

COMUNICADO DEL MIA ANTE LA ELECCIÓN DE PEDRO SÁNCHEZ COMO PRESIDENTE DEL GOBIERNO

 

EL Movimiento Ibérico Antinuclear (MIA) se congratula por la victoria de la moción de censura interpuesta por el PSOE y por la elección de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno. Por un lado se demuestra que la corrupción no es impune y paga un precio no sólo judicial sino también político. Y por otro lado se abre un tiempo políticamente nuevo con una ventana de oportunidad para cambiar las políticas.

 

Aunque no tenga mayoría en el Congreso, el nuevo Gobierno tiene la oportunidad de tomar algunas decisiones claves en el corto lapso tiempo que va desde hoy hasta las próximas elecciones. Y también puede, siquiera, empezar nuevas políticas en una dirección opuesta a la impuesta por el anterior Gobierno de derechas.

 

En materia energética y, en particular, en materia nuclear, el Gobierno debería dar un importante golpe de timón a la política del PP, que estaba al servicio de los intereses de las grandes eléctricas, de la industria nuclear y de las grandes empresas energéticas, en lugar de defender el bien común de los ciudadanos y proteger el medio ambiente.

 

Son varios los conflictos abiertos en el ámbito energético y nuclear en los que el nuevo ejecutivo deberá tomar decisiones.

 

En primer lugar, el Gobierno debe prohibir definitivamente el permiso de explotación de la mina de uranio de Retortillo (Salamanca), librando así a esta comarca de la amenaza de la contaminación que liberaría la mina. La mina  o es necesaria ni rentable y sería muy impactante para las tierras españolas y portuguesas.

 

El proyecto de Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas (Cuenca) debe ser suspendido y la política de gestión de residuos radiactivos debe ser rediseñada. Los terrenos habilitados para ubicar el ATC no son aptos y la construcción de esta instalación sería una irresponsabilidad. Además, la forma de gestión final de los residuos debe ser consensuada como resultado de un debate público que deberá producirse tras el establecimiento de un calendario de cierre de centrales nucleares.

 

El cementerio nuclear de El Cabril está a punto de saturarse y se amenaza con su ampliación. El Gobierno prohibir la ampliación y debería replantearse la política de gestión de los residuos de media y baja actividad, una vez más mediante un debate público que debe producirse tras el calendario de cierre de centrales nucleares.

 

El nuevo Gobierno debe establecer un calendario de cierre de centrales nucleares. Este es el paso previo para abordar un política energética sostenible y una gestión sensata de gestión de residuos radiactivos. El MIA defiende como opción más sensata el cierre escalonado de centrales según vayan expirando sus permisos de explotación. Pero en ningún caso ningún reactor debe funcionar más allá de los 40 años.

 

La energía suplida por las nucleares, que supone aproximadamente el 20 % de la electricidad, debe ser sustituida a corto plazo por medidas de ahorro y eficiencia (10%) y por despliegue de renovables (10%).

 

El nuevo Gobierno debe revertir el freno a las renovables impuesto por el PP y favorecer el despliegue de estas fuentes de energía mediante la abolición del “impuesto al sol” y la legalización del autoconsumo con balance neto. Se impulsarán sobre todo las renovables situadas en zonas ya urbanizadas y la generación distribuida.

 

Todas estas medidas están al alcance del Gobierno. Aunque la situación política sea compleja, el MIA pide al Ejecutivo que ejecute políticas que vayan en esta dirección.

 

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