Escuela de electricistas en África
En Labé (Guinea Conakry), se está empezando a levantar una escuela para formar electricistas. Proporcionará una enseñanza integral, y está dirigida a aquellos niños y jóvenes que no tienen padres u otra familia que se haga cargo de ellos. Es una iniciativa de Saliou D., joven inmigrante africano que ha decidido invertir en su país de origen los conocimientos adquiridos en España tras duros años de trabajo, y
contribuir así al desarrollo humano de jóvenes que, como él hace unos años, solo pueden elegir entre la pobreza o la emigración.
Siendo muy pequeño, Saliou, como tantos otros niños, fue rescatado de la guerra en Sierra Leona y acogido por una familia de Labé (Guinea-Conakry) que lo cuidó y educó hasta que, a los 12 años, decidió emprender rumbo a Europa. Después de 4 años de travesía por África, a los 16, Saliou llegó a Tenerife en una patera. Trasladado a la península y como era menor edad, fue acogido por los Mercedarios, que le dieron la oportunidad de estudiar. Poco después entró a participar al programa de formación integral para jóvenes de acciónenred, en los que continúa. Terminó su graduado escolar y quiso seguir estudiando, pero, a su mayoría de edad, tenía que independizarse. Se había convertido en un buen electricista que trabajaba en la construcción. Pero su deseo de estudiar era más fuerte y se propuso convertir en una titulación toda la experiencia acumulada en sus años de trabajo.
Pero el deseo de mejorar de Saliou no se para en sí mismo. Siempre tuvo la idea de aportar algo a su país. Y qué mejor que aportar sus conocimientos a aquellos niños y jóvenes de su pueblo que están en parecidas circunstancias a las que él estaba y por las que tuvo que emigrar. Esos niños y jóvenes que nada tienen, que están en una situación de extrema pobreza, que han sido abandonados y nadie puede sufragar sus estudios más elementales, y cuyo futuro es más incierto.
Así es como surge la idea de construir una Escuela de Formación de Electricistas, profesión que domina Saliou, y para cuya construcción ha empezado a recabar apoyos. Empezando por él mismo, que ha puesto a disposición de esta idea un terreno de su propiedad en Labé, cedido en su día por su antiguo tutor, y todos sus ahorros, que ha dedicado a comprar los materiales necesarios para empezar a construir la escuela, pagar a los obreros que la están haciendo, y dar de comer a los numeroso niños que, al oír que se estaba construyendo una escuela para ellos, han acudido para apuntarse, impacientes por no quedar fuera del proyecto.

Con mil euros, Saliou ha conseguido empezar a poner los cimientos del pequeño edificio que en el futuro impartirá educación y formación a los pequeños de Labé. En las fotos que se exponen, se ve claramente el avance de estas primeras obras.
