Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, diversas organizaciones convocamos una concentración por los derechos de las mujeres y las niñas refugiadas.
Tendrá lugar el día 21 de junio, a las 20h, en la Plaza de la Ópera de Madrid.
Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, diversas organizaciones convocamos una concentración por los derechos de las mujeres y las niñas refugiadas.
Tendrá lugar el día 21 de junio, a las 20h, en la Plaza de la Ópera de Madrid.
La decisión del Gobierno español de acoger el barco “Aquarius” da motivos de esperanza en que se produzca un cambio en las políticas de inmigración y refugio en España. Un cambio que no significa otra cosa que cumplir con toda una legislación internacional que incluye el salvamento en el mar, la protección de los derechos de los menores, el derecho de asilo de las personas cuya integridad corre peligro en sus países de origen, o los derechos de los migrantes y sus familias. Leyes y derechos que se han venido conculcando tanto por el gobierno anterior como por la mayoría de los Estados miembros de la UE.
Por más que acoger al Aquarius sea considerado como un acto simbólico, no lo es para las seiscientas veintinueve personas a bordo, ni para quienes tienen que organizar y participar en una acogida nada fácil, dada la escasez de recursos existentes, largamente denunciada, para este tipo de emergencias. Pero la respuesta ciudadana, empezando por la de ayuntamientos del Sur de Italia y españoles, para contribuir a salvar a estas personas es otro signo de esperanza que muestra que, cuando hay voluntad política, sí se pueden poner medios para acoger.
Pero los barcos van a seguir llegando desde la orilla Sur del Mediterráneo y el Gobierno español, por mucha voluntad que le eche, no va a poder resolver, ni fácilmente, ni en solitario, esa situación. En primer lugar, porque los recursos materiales de acogida internos que ha dejado el PP son claramente insuficientes, no solo en materia de supervivencia sino en materia de integración. Y en segundo lugar porque es un problema de la Unión Europea y es la UE la que tiene que, solidariamente, hacerse cargo de una realidad que ya es insostenible para miles de personas hacinadas en los países europeos del Sur o en Turquía, que puede terminar creando rechazo en las poblaciones autóctonas, y ser un motivo de apoyo a los partidos más xenófobos.
El gesto del gobierno español está siendo una prueba ante la que se tienen que retratar todos los gobiernos de los países miembros de la UE, y ya lo están haciendo. Se anuncia una brecha mayor de la ya existente entre las posiciones más xenófobas y las más sensatas. Mientras no haya acuerdo y compromiso de acatamiento de las normas internacionales, el problema persistirá. Esa es la responsabilidad de la UE.
Un problema que no va a dejar de aumentar mientras persistan las diversas formas de violencia en los países africanos. De ahí que, otras de las tareas pendientes se sitúen en el ámbito de las relaciones internacionales y de la cooperación al desarrollo en sus más variadas vertientes, y no solo la económica.
La acogida y el refugio no se pueden externalizar, como tampoco se pueden limitar a salvar vidas, aunque esto sea lo fundamental. Hay que proveer de recursos materiales suficientes para que las personas acogidas puedan rehacer sus vidas dignamente, y también de recursos imaginativos para que puedan constituir un apoyo al desarrllo del país que les acoge y no una carga que pueda no ser aceptada, a la larga, por la parte de la población autóctona más vulnerable.
La decisión y actitud de los Gobiernos español y valenciano con el Aquarius, nos devuelve una parte de la dignidad robada por el anterior gobierno. Pero queda un largo camino para el cumplimiento de los Derechos Humanos.
ESPACIO DE FORMACIÓN del voluntariado que participa en los programas de asilo e inmigración de Acción en Red y Save a Girl Save a Generation abordó la situación actual del derecho de asilo en España, expuesta por Carlos Vaquero y Fernando Ochoa; la situación de la población africana en Madrid y los principales estereotipos que hay que combatir, a cargo de Honorine Mangomo, y la percepción de la sociedad española desde la visión de una persona refugiada, con Loubna Said. La sesión finalizó con una exposición de María Gascón y un debate muy participativo sobre el significado e ideas que sostienen la “racialización” como posible nueva identidad en los movimientos anti-racista y feminista.
Viernes 1 de junio, a las 20 horas: Charla-debate
Diversidad, libertad, sexualidades, la lucha contra las violencias de género
y otros debates feministas de actualidad
Intervendrá:
Ángela Rodríguez, “Pam”. Política feminista gallega, diputada de Unidos Podemos – En Comú Podem – En Marea en el Congreso, vicepresidenta en la Comisión de Igualdad y portavoz en la Subcomisión del Pacto de Estado en materia de Violencia de Género.
Tras un 8 de marzo histórico, el movimiento feminista y la sociedad tienen entre manos retos muy importantes. Debatiremos sobre algunos temas como la diversidad, libertad y sexualidades, identidad y expresión de género, la lucha contra las violencias de género y el Pacto de Estado, o cómo trasladar las reivindicaciones feministas a la sociedad de forma transversal, y al mundo institucional, para diseñar políticas que sirvan para poner en marcha la base de una sociedad igualitaria, equitativa y más libre.